Descripción
A través de la Terapia con ventosas – Hijama podemos aplicar diferentes tratamientos con efectos sobre la tensión y el dolor muscular y otras dolencias.
Duración 45 minutos.
Aplicaremos una ventosa seca para contracturas y tensiones musculares aliviando las articulaciones y relajando profundamente los músculos. Es muy recomendable para personas que practican deportes intensos, siendo recomendable su aplicación en espalda y piernas. La sesión suele provocar una sensación de liberación. También para aplicar terapias generales, como por ejemplo para el estreñimiento, trastornos gastrointestinales, tensión emocional, estrés, trastornos menstruales o dolores de cabeza y migrañas entre otros. La ventosa seca se aplica en puntos específicos de forma constante durante entre 10 y 20 minutos. Las ventosas también se pueden utilizar con aceites, moviéndolas mientras se realiza la succión, proporcionando un masaje intenso similar al masaje de tejido profundo.
Con las ventosas húmedas liberamos sangre estancada y desintoxicamos el organismo. Se solucionan dolores crónicos y trastornos psicoemocionales derivados del estancamiento energético. Las ventosas húmedas se utilizan realizando pequeñas incisiones en la piel para extraer la sangre acumulada, excesiva o estancada. Tiene un potente efecto desintoxicante, devuelve la vitalidad, hace sentir más ligero y rendir mejor a nivel físico y mental.
A través de la Terapia con ventosas – Hijama podemos aplicar diferentes técnicas con efectos sobre la tensión y el dolor muscular y otras dolencias.
El método de terapia con ventosas se ha mencionado en los registros históricos de varias grandes civilizaciones del mundo, incluidas Egipto, China, India, Europa y América. A través del estudio de registros históricos, se encontró que era conocido desde que se estableció el reino sumerio alrededor del 4000 años a.c.. Luego se desarrolló y expandió hacia Babilonia, Egipto, Saba y la tierra drenada por el Ríos Éufrates y Tigris.
Los chinos practican las ventosas desde hace mucho tiempo. Algunas fuentes incluso afirman que China fue la primera nación en introducirlas en el mundo.
Se cree que las ventosas en la civilización egipcia se remontan al reinado de los faraones, alrededor del 2500 años a.C.
La evidencia más antigua de la práctica de las ventosas se remonta a la época del Antiguo Egipto. Se encuentra en el Papiro de Ebers, fechado en 1550 a.C. Contiene prácticas médicas de la época del Antiguo Egipto, incluidas 700 fórmulas de tratamiento y terapias en diversos aspectos. Por ejemplo la anticoncepción, el embarazo, las infecciones corporales, los trastornos de la piel y los ojos, el tratamiento de quemaduras, el tratamiento del cáncer y los tumores y los abordajes quirúrgicos. Otra evidencia de la práctica de ventosas en el Antiguo Egipto se encontró grabada en las paredes de un templo en el área de Kom Ombo.
Región de Asuán. El templo fue construido durante la dinastía ptolemaica (180 – 47 a. C.).”(1)
En la tradición islámica, las ventosas húmedas o “hijama” se practican siguiendo la recomendación del Profeta Mohammad SAS. En este caso, se recomienda su aplicación durante días específicos del mes, relacionados con el ciclo lunar. Según la tradición profética, el hijama ayuda a aliviar diversas dolencias. Además mejora la circulación y favorece el mantenimiento de la salud.
Terapia con ventosas – Hijama es una terapia intensa, no invasiva. Con un alto poder para liberar tensiones, tanto físicas como energéticas. Tanto el trabajo con ventosas secas como húmedas aportan aspectos positivos a nuestra salud. El drenaje de sangre mediante ventosas húmedas tiene un efecto especial desintoxicante y renovador.
La terapia con ventosas también está disponibles como parte de nuestra Sesión terapeútica acupuntura MTC.
(1)Tanjung QF, Prima A. Historia de las ventosas en la perspectiva médica. Revista de Medicina de la Sociedad. 2022; 1 (1): 8-13. DOI: https://doi.org/10.47353/jsocmed.v1i1.3






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